¿Por qué las multitudes tienden a moverse en sentido antihorario? Un nuevo estudio publicado en Nature Communications revela que la respuesta podría no estar en el comportamiento colectivo, sino en un sutil sesgo biológico que llevamos incorporado al caminar. En este episodio descubrimos cómo un pequeño detalle del movimiento individual puede explicar la organización espontánea de grandes multitudes y qué implicaciones tiene este hallazgo para la física, la biología y el diseño de nuestras ciudades.

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