La doctora Astrid Wagner, investigadora del Instituto de Filosofía del CSIC en Madrid y vicedirectora del mismo, ha escrito en el núm. 52 (2026) de la Revista de Estudios Orteguianos una excelente reseña de Creencia y realidad (2025), obra de Javier San Martín publicada por la Editorial Sicómoro.
Titulada “Fenomenología de un suelo compartido”, Wagner destaca en ella el rigor y la penetración de este libro de “largo aliento”, cualidades que lo convierten “en referencia obligada para los estudios orteguianos y para la reflexión fenomenológica y analítica sobre la creencia”. Sus mayores virtudes, asegura la autora, pueden diferenciarse en cuatro grandes bloques. El primero es la minuciosidad con que San Martín ha reconstruido la historia conceptual de la doxa desde los presocráticos hasta Husserl, así como la razonada defensa de que la Weltglaube (o “creencia en el mundo”) es un prerrequisito de toda vida consciente. El segundo es el espléndido análisis de la etapa fenomenológica del Ortega del Sistema de la Psicología y las lecciones de 1916, pues arroja luz sobre “la articulación orteguiana entre creencia originaria y creencias históricas”. El tercero es el exhaustivo estudio del estado de la cuestión sobre las creencias en Ortega, en el que se pasa revista a sus principales lecturas e intérpretes: Marías, Rodríguez Huéscar, Morón, Lasaga, Lorenzo, Laín, etcétera. Y el cuarto es el fructífero diálogo establecido con la filosofía analítica y la obra de Luis Villoro (“Creer, saber, conocer, el ensayo sobre Ortega y El poder y el valor“), que culminan en un colofón sobre creencia, vida humana, cultura y locura que suponen una lección admirable de antropología cultural, ámbito en el que San Martín lleva años realizando importantes contribuciones con libros como Para una superación del relativismo cultural. Antropología cultural y antropología filosófica (Tecnos, 2009) o Antropología Filosófica (UNED, 2005).
Como bien señala la Dra. Wagner, uno de los grandes aciertos de Creencia y realidad es la crítica que dirige al déficit metodológico de las corrientes analíticas a propósito de la noción de creencia, ya que tienden a definirla por “sus manifestaciones conductuales o por su forma proposicional”, cuando la experiencia de la creencia, como se esfuerza en señalar San Martín en numerosos pasajes, es un modo originario de presencia de realidad. Por último, la Dra. Wagner hace hincapié en que el libro se inscribe en el marco del debate contemporáneo sobre el estatuto de las prácticas científicas respecto al relativismo y el valor de la verdad, una cuestión a la que San Martín dedica, en esta “obra de madurez”, una “paciencia hermenéutica” y señala también que “sólo puede escribirse desde décadas de trato íntimo con los textos”, por lo que resulta sumamente provechoso tanto para quienes quieren consolidar sus conocimientos en Ortega como para quienes buscan un punto de partida para sus investigaciones epistemológicas.


